Diferencias en formación académica
La diferencia fundamental entre ambos profesionales radica en su formación de base. El psicólogo forense es licenciado o graduado en Psicología, con formación de posgrado en psicología forense. El psiquiatra forense es licenciado o graduado en Medicina, especializado en Psiquiatría vía MIR, con formación adicional en psiquiatría forense.
El psicólogo forense se forma en evaluación psicológica, psicometría, psicopatología, psicología del desarrollo y técnicas de entrevista. El psiquiatra forense se forma en diagnóstico médico, psicofarmacología, neurobiología y tratamiento de trastornos mentales graves.
Ambas formaciones son complementarias. En casos complejos, especialmente aquellos que implican trastornos mentales graves o cuestiones de imputabilidad, la colaboración entre psicólogo y psiquiatra forense proporciona la evaluación más completa.
Diferencias en el enfoque evaluativo
El psicólogo forense se centra en la evaluación del comportamiento, los procesos cognitivos, la personalidad, las dinámicas relacionales y el funcionamiento psicológico general. Utiliza pruebas psicométricas estandarizadas (MMPI-2-RF, MCMI-IV, WAIS-IV) y entrevistas clínicas semi-estructuradas.
El psiquiatra forense se centra en el diagnóstico psiquiátrico, la evaluación de trastornos mentales desde una perspectiva médica y la relación entre patología mental y conducta. Puede prescribir y valorar el efecto de la medicación psicotrópica.
En la práctica, el psicólogo tiende a ofrecer una evaluación más detallada de la personalidad, las capacidades cognitivas y las dinámicas familiares, mientras que el psiquiatra aporta una perspectiva biomédica del trastorno mental.
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Consultar sin compromiso¿Cuándo acudir a cada profesional?
El psicólogo forense es más adecuado en: evaluaciones de custodia y competencia parental, análisis de credibilidad del testimonio, valoración de daño psicológico sin patología mental grave, evaluación de acoso laboral (mobbing), y evaluación de personalidad y funcionamiento cognitivo.
El psiquiatra forense es más adecuado en: evaluaciones de imputabilidad donde hay un trastorno mental grave (esquizofrenia, trastorno bipolar), valoración de la necesidad de internamiento involuntario, evaluación del efecto de sustancias o medicación, y diagnóstico diferencial de patología orgánica cerebral.
En muchos procedimientos judiciales, especialmente en el ámbito penal, se solicita la participación conjunta de ambos profesionales para obtener una evaluación integral que cubra tanto los aspectos psicológicos como los psiquiátricos del caso.
Marco legal en España
Tanto el psicólogo forense como el psiquiatra forense están legitimados para actuar como peritos en el sistema judicial español. La Ley de Enjuiciamiento Civil (artículo 335) y la Ley de Enjuiciamiento Criminal (artículos 456-485) regulan la prueba pericial sin distinguir entre ambas profesiones, reconociendo a ambos como profesionales cualificados.
La elección entre uno u otro profesional depende de la naturaleza de las cuestiones periciales que el tribunal necesita resolver. Los abogados, con el asesoramiento adecuado, pueden determinar qué tipo de peritaje es más pertinente para cada caso concreto.
Pedro Vicente Mateo Fernández
Psicólogo Forense · Colegiado M-32159
Psicólogo forense colegiado por el COP Madrid. Doctorando en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor universitario en UEM y UAX. Perito de oficio inscrito en las listas del COP Madrid.